Amor platónico, frases para amores imposibles de la juventud.

Amores platónicos, amores imposibles.

El amor platónico, una bonita forma de querer.

¿Quién no ha tenido un amor platónico? Para quien no sepa en que consiste, esta forma de enamoramiento que no llega a materializarse. Una ilusión, una intención que no se cumple. Como quien quiere alcanzar algo que nunca llega a tocar, un «quiero y no puedo» que diría mi madre. Un intento fallido, pero algo que alimenta nuestro día a día, con la esperanza lejana de que algún día el sueño se haga realidad.

Amor platónico y frases de amor imposible

El peligro de tener un amor platónico imposible.

Pero no se puede convertir en una obsesión. Si el amor llega a un punto en el que sentimos algo muy fuerte por alguien que, tal vez, ni siquiera sabe que existimos, podemos tener un problema.

Y lo mismo pasa cuando estamos enamorados de alguien que ya nos ha dejado claro que no puede corresponder nuestro amor. Si el amor no es cosa de dos, sino que es algo unilateral, hay que tener mucho cuidado. Lo que empieza como ilusión, lo que puede ser bonito y entrañable, puede convertirse en una peligrosa obsesión que nos hace enfermar.

El amor es un sentimiento fuerte, bonito, poderoso. Decía San Juan Pablo II en Madrid, «responde al odio ciego y la violencia inhumana con el poder fascinante del amor». Es un sentimiento poderoso capaz de vencer a otros muchos negativos, pero precisamente ese poder se puede volver en nuestra contra si no sabemos controlar el sentimiento y llevarlo a cabo con naturalidad y dentro de un orden correcto.

Y acabamos con algunas frases de amor imposible, esas que tanto gustan a los lectores de este blog:

No importa la distancia si me miras con el corazón.
Procura caer, en el mismo sueño que yo.
Intenta escapar, de lo que sea que te separe de mi.
Me preguntaron por el brillo de mis ojos y es que estaba pensando en ti.
En mi defensa diré que busco la excusa para darte el anillo.
Sé que te quiero desde que estás en toda mi música.
Nunca encontré la llave de tu corazón, entonces escribí.
En la escuela me enseñaron a contar, pero contigo pierdo la cuenta de cuanto te quiero.

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